Descubrí que el novio de mi hermana se siente atraído por mi

Descubrí que el novio de mi hermana se siente atraído por mi

Es una situación muy difícil la que afronté gracias a un hombre que no se ha atrevido a salir del clóset por temor a su familia.

Me llamo Joaquín, soy de Buenos Aires, Argentina, tengo 25 años de edad. Soy el menor de tres hermanos, Carlos es mi hermano mayor y luego sigue Liliana. Los tres nos llevamos dos años respectivamente y somos muy unidos. Carlos ya está casado y vive en el mismo conjunto residencial donde está la casa de mis padres.

Hace tres meses Liliana regresó a Buenos Aires después de estar dos años largos en Brasil, realizando una especialización. En ese tiempo ella conoció a Luiz, un hombre muy bello físicamente, es de piel trigueña, alto, imponente y con una sonrisa muy linda. Liliana le enseñó español mientras ambos estudiaban la misma maestría. Yo. Joaquín, soy abiertamente gay, mi familia me acepta y me quiere demasiado, puedo decir que todos somos muy protectores el uno por el otro y eso nos ha fortalecido demasiado.

Al llegar Liliana con Luiz, ambos fueron muy bien recibidos por todos nosotros, incluso, escuchamos que posiblemente dentro de poco ellos dos buscarían un apartamento en la zona de Puerto Madero para irse a vivir juntos, algo que nos sorprendió a todos.

Durante el tiempo que han pasado en casa hemos aprendido muchísimo de Luiz y su familia. Él nos ha comentado que sus parientes tienen buenos recursos económicos, son de las personas que tienen negocios y todo lo manejan ellos mismo, incluso, uno de los negocios de su familia está aquí en Buenos Aires y por tal motivo él vino a esta ciudad, pues junto con mi hermana tomarán las riendas de la empresa. También nos comentó que su familia es extremadamente religiosa y una vez subió al poder Bolsonaro ellos brincaron de la emoción, pues todos votaron por sus propuestas de campaña.

Yo soy una persona que está terminando estudios de abogacía, prácticamente estoy esperando la toma de grado. En este momento me encuentro trabajando para una firma de abogados y aparte de eso, me mantengo en forma. También puedo decir que estoy tratando de tener una relación con un chico colombiano (me enloquece su acento) llamado Santiago, pero no ha sido fácil, pues él no está seguro de su estadía aquí en Argentina, algo que lo refleja en sus emociones cuando estamos juntos.

Más o menos hace un mes empecé a asistir al entrenamiento de crossfit junto a Luiz. Es increíble pero este hombre tiene una fuerza descomunal, algo de admirar. Anteriormente iba en compañía de Santiago, pero debido a su estado emocional por lo menos desde hace cuatro meses atrás él dejó e ir. La primera semana que asistí con Luiz me llevé una sorpresa, ese viernes Santiago regresó a entrenar. Llegó justo en el momento en que yo estaba charlando con Luiz sobre nuestras vidas, justo cuando le decía como era mi situación sentimental y lo mucho que quería a ese colombiano inestable. Santiago pasó hacía la zona de vestier me miró fijamente a los ojos y no saludó.

En ese momento paré la conversación con Luiz, seguí hasta el vestier y le dije a Santiago si era que ya no me podía saludar. Él lo primero que hizo fue una pregunta: “¿Quién ese ese tipo con el que hablas? ¿Tu novio?”, me cometo que un amigo suyo me había visto con un brasileño súper guapo y quería saber si era cierto.

Sencillamente noté que estaba cegado por los celos. Le comenté cual era mi relación con Luiz, comprendió todo y luego nos dimos un abrazo fuerte. Yo le decía que lo extrañaba demasiado que me hacía falta, él correspondió a mis palabras y me expresó con mucho dolor que todavía estaba con duda el tema de su estadía en Argentina. Eso lo tenía muy desmotivado.

Mientras nos dábamos el abrazo entra Luiz y vi en su rostro una cara de sorpresa, porque me estaba besando con Santiago. ¿Qué pasaba en la mente del brasilero? ¡No sé!

Los días siguientes hubo una serie de reuniones familiares seguidas. Mis padres estaban juntos. Mi hermano Carlos se le veía contento con su esposa Laura, sobre todo con el bebé que ella traía en su vientre. Liliana lucía un rostro de felicidad junto a Luiz. Y yo, Joaquín, invité a Santiago, quien amablemente me acompaño durante las reuniones.

Justo en la reunión que tuvimos ese sábado Santiago tomó un poco más de la cuenta y se quedó dormido en mi habitación. Liliana, Laura y mi madre estaban fascinada con el tema del bebé que ya venía en camino. Mi hermano Carlos y mi padre empezaron a hablar de la sucesión de una casa que quedará a su nombre. Mientras Luiz y yo empezamos a hablar sobre nuestras vidas personales.

Yo le hablaba a Luiz sobre estar confundido justo en ese momento en cuanto a la relación que llevaba con Santiago, pues su estado de inestabilidad emocional me hacía pensar demasiadas cosas de él. Justo en ese momento entre copas llenas, al parecer el licor ya estaba haciendo su efecto en Luiz y me ha contado algo que no me esperaba. Luiz me dijo que era homosexual pero no se atrevía a salir del clóset solo por no quedar desheredado. Su familia es extremadamente conservadora y donde se llegue a saber sobre su orientación él lo pierde todo. Me contó que toda su vida ha sufrido en silencio. Siempre ha reprimido sus verdaderas emociones, justo en ese momento se acerca y me da un beso. Luego se aleja diciendo que siente algo por mí.

La verdad estaba completamente confundido, pero al cabo de unos minutos entre en razón y le dije unas cuantas verdades, entre ellas que era una mala persona por jugar con los sentimientos de mi hermana. No sé de donde saqué fuerzas para contenerme de darle unos golpes, en realidad quería hacerle saber que a mi hermana la tenía que respetar, pero no quería formar un escándalo.

¿Qué sentí con el beso? Nada, absolutamente nada. Puedo confesar que Luiz es un hombre muy atractivo, pero mi corazón a pesar de todo ya tiene dueño, aunque quien se adueño sea un colombiano inestable.

¿Qué pasó con Luiz? Bueno, primero hablé con mis padres explicando lo sucedió y la situación de Luiz, lo mismo hice con Carlos, al final todos juntos hablamos con Liliana. Luiz aceptó todo, nos confesó con sus propias palabras que es un hombre gay, pero que nunca le confesará a su familia su verdadera orientación sexual. Por su parte mi hermana muy dolida tomó unas vacaciones, justo hace dos días salió hacía Europa con su mejor amiga.

Por mi parte yo sigo enamorado de Santiago, y al parecer él se regresará a Colombia. Me ha propuesto irme con él, incluso me dijo que no me preocupara por trabajo, pues el corre con todos mis gastos durante todo el tiempo que yo quiera, hasta me dijo que, si no quería trabajar, pues no lo hiciera, pero siento mucho nervio. Sé que él está enamorado de mí, pero su inestabilidad emocional me da mucho miedo.