Mis padres descubrieron que hacía drag y reaccionaron de la peor manera

Mis padres descubrieron que hacía drag y reaccionaron de la peor manera

Mis padres descubrieron que hacía drag y reaccionaron de la peor manera

Mis padres descubrieron que hacía drag y reaccionaron de la peor manera

En un país como México, donde el machismo está muy presente, que un hombre quiera explorar su lado femenino y transformarse en una chica, es de las peores cosas que puedes hacer.

El odio no solamente se recibe de las personas heterosexuales, pues parte de este viene de hombres gays, ya que en su cabeza si pierdes tu masculinidad dejas de tener valor y ser atractivo.

A pesar de tantos prejuicios, burlas y malos tratos que podría recibir por hacer drag, lo decidí intentar, no sabía qué respuesta tendría, cómo iban a reaccionar, pero estaba preparado para todo.

Mi sorpresa fue que hasta el momento he tenido muchos comentarios positivos de aquellos que conocen a Luci, ha sido bien recibida en el mundo de la noche, eso realmente me hace feliz.

Aunque claro, no falta la persona que intente hacerte sentir mal, o los malos comentarios, pero uno debe ser más inteligente que ellos y saber cómo responder educadamente, eso he hecho.

La primera prueba había sido superada, salir al público y presentarme como Luci, en los antros me piden algunas fotografías, halagan el hecho de que atrevo a hacerlo, eso me ha motivado mucho.

Pero había algo pendiente, mis padres no sabían que yo había comenzado en este mundo del transformismo, ellos no tenían idea de que me convertía en una chica algunas ocasiones.

Yo no tenía pensado decirles, pues por su educación, edad y prejuicios era algo que no tomarían bien, no quería sentir que los estaba defraudando, que no era el hijo que ellos esperaban.

Después de un tiempo yo comencé a tener más cosas, como pelucas, vestuarios, zapatos y accesorios, lo que hacía era esconder todo en algunas maletas y meterlas en mi clóset.

Ellos no revisaban nada de mi cuarto, así que por el momento había estado bien, además me maquillaba y salía desde la casa de un amigo, por eso nunca me habían mirado convertida en Luci.

Un día mi mamá estaba limpiando para tirar cosas que ya no sirvieran, fue ahí cuando sacó las maletas donde yo guardaba toda mi fantasía, esa que en ocasiones me permitía vivir.

Era extraño encontrar ropa de mujer, tacones, medias, pelucas, accesorios, así que esperó a que yo regresara, estaba sentada con mi padre en la sala, cuando entré los miré serios, como si pasara algo.

Pero no hice mucho caso, los saludé y dirigí a mi cuarto, al abrir la puerta miré las maletas tiradas en el piso, mi corazón pareció detenerse por un segundo, no sabía que sentir.

Lo peor fue mirar mis pelucas y vestuarios cortados con tijeras, sí, habían desecho casi todo lo que había ahí, fue cuando entendí que no estaban de acuerdo, ni lo aceptaría, fue inevitable llorar.

Salí para enfrentarlos, pero no quería pelear con ellos, en cierto modo los entendía, así que no los juzgaba, pero quería escuchar lo que tenían para decirme, necesitaba tal vez una explicación.

Mi madre comenzó a llorar y me reclamó el hecho de que estuviera haciendo eso, que ella tenía un hijo y no una hija, que no iba aceptarlo, mi padre estaba en la misma postura que ella.

Yo no podía dejar de llorar y sentirme mal por ser feliz a mi manera, por haber encontrado algo que amaba, pero no estaba bien para ellos, no tenía palabras para responder.

Me dijeron que no lo siguiera haciendo, pues les daba vergüenza, que no sabían cómo iban a reaccionar sus conocidos, quería explicar que era lo que yo estaba haciendo, pero no iban a entender con su mente tan cerrada en ese momento.

Yo les dije que ya no lo iba hacer y pedí perdón, perdón por ser yo, me fui a mi habitación y estuve muchos días pensado en lo que había pasado, realmente pensé dejar todo esto y enfocarme en otras cosas que no me hacían feliz.

La verdad sigo haciendo drag, a escondidas, mi amigo guarda mis cosas en su casa, así que ya no llevo nada a la mía, he encontrado mucho apoyo en una nueva familia que he elegido y ellos me impulsan a seguir.

Si quieres hacer algo que te hace feliz, lo debes hacer, aunque las personas que amas no lo comprendan a la primera, mejor busca rodearte de personas que estén ahí, espero llegue el momento donde mis padres lo acepten, pero mientras, yo sigo trabajando para mejorar y demostrar que no estoy haciendo nada malo.

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