Así descubrí que a mi padrastro le gustaban los hombres

Así descubrí que a mi padrastro le gustaban los hombres

Así descubrí que a mi padrastro le gustaban los hombres

Así descubrí que a mi padrastro le gustaban los hombres

Mi historia no es de esas donde todos siempre viven felices.

Soy David, tengo 17 años y ansío con ganas cumplir la mayoría de edad para salir de la casa de mi madre. Nunca he tenido una relación buena con ella porque no acepta mi homosexualidad, mucho menos que sea un gay femenino.

Mi padre murió hace menos de un año. Mi hermano mayor no vive en esta casa, él se mudó con su esposa hace muchos años. Tanto mi padre y mi hermano eran mis protectores. Lamentablemente hoy estoy solo, junto a la mujer que más podría amar en este mundo, pero no es así.

Victoria, nombre de mi madre no es la mujer ejemplar. Nunca fue madre, nunca fue una amiga, nunca ha sido algo para mí, más que solo ser la persona que me parió, algo que en algunas ocasiones ella misma lo ha reprochado.

Actualmente yo trabajo y estudio. Gracias a esto me mantengo por fuera de casa casi todo el día. Mis necesidades básicas como limpieza personal y comida las suplo en casa de mi hermano o en casa de varios amigos.

¿Cómo es la historia con mi padrastro? A los dos meses de haber muerto mi padre, Victoria resultó con un novio. Algo que dentro de la familia de mi padre como la de ella misma no lo esperaba. Casi todos le dieron la espalda, incluso, mi hermano le hizo el reclamo y por tal motivo dejaron de hablarse. Yo estaba devastado y con mucha razón; mi padre, mi héroe acababa de morir y ella, simplemente espero el momento para convertir a su amante en el dueño de la casa que mi padre había comprado.

Fernando es el nombre del hombre que ahora se ha convertido legalmente en mi padrastro (Victoria y Fernando se han casado de forma legal hace dos meses). Ellos estuvieron de luna de miel por un mes y al regreso yo he tenido que interactuar con él de forma seguida.

Él no es homofóbico como Victoria, algo que desde el principio al menos me alivió. Incluso, en conversaciones –muy cortas- que hemos sostenido me ha dicho que nunca me deje pisotear de nadie, y que puedo contar con él por si alguien me llega a molestar. La verdad, es súper incómodo, por lo visto su esposa no le habla del tema de sus hijos. Si él supiera que quien me odia por ser así es la mujer con quien se casó, mi propia madre.

Hace muy poco. Justo para Semana Santa, Victoria tuvo que salir de casa por unos días dado que mi abuela falleció. Ella decidió viajar sola y Fernando se quedó en casa. Yo justo esos días estuve de vacaciones de la universidad, mientras que en el trabajó laboré, pero a media marcha, únicamente iba unas tres o cuatro horas y regresaba a casa.

El día martes, regresé sobre el mediodía a casa y al entrar pude encontrar a Fernando con la visita de un chico como de mi propia edad. Estaban en la sala conversando. Yo subí a mi cuarto y al cabo de unos minutos después el chico salió de la casa. Durante el resto de la tarde no salí de mi habitación, y en la noche salí para comprar algo de comer.

Al día salí muy temprano a trabajar y encontré a Fernando en la cocina. Él estaba solo con el pantalón del pijama y su torso completamente desnudo. Por primera vez pude admirar su cuerpo y entendí porque mi madre se había fijado en él. Antes de salir Fernando me preguntó si volvería sobre el mediodía, yo le expliqué que posiblemente así sería porque no había mucho por hacer en el trabajo. Él me respondió que me esperaba con almuerzo hecho. Yo sonreí y le dije: “gracias”.

Así fue, al regresar al mediodía Fernando había cocinado, y puedo decir que todo le había quedado rico. El resto de la tarde hablamos de todo un poco, aunque por ningún motivo mencionamos a Victoria. Él mencionó que viene de una familia humilde, además, me contó muy por encima que trabajaba con mi madre y que ella siempre ha sido su jefa. También mencionó que piensa seguir con sus estudios. Por mi parte yo le dije parte de mis planes, le hablé sobre mi carrera y como veía mi futuro. Al final de la tarde él tomó para su habitación y yo hacía la mía.

Mi hermano ese día me había invitado para ir a cenar a su casa. Fui y justo a media noche cuando regresé a casa, descubrí que a Fernando también le gustaban los hombres. Eran casi las 11 de la noche y al entrar a casa lo hice con cuidado suponiendo que él estaba dormido. Justo cuando paso por su habitación pude escuchar el sonido de una película de contenido adulto, la puerta no estaba cerrada por completo y al mirar observé que se trataba de una peli homosexual. Yo me emocioné un poco, pero decidí seguir mi camino hacía mi cuarto, justo cuando entré al parecer cerré la puerta con un poco de fuerza. Segundos después escuché cuando Fernando se acercó y preguntó si había llegado. Yo le respondí.

Cuando escuché que él se alejaba, no sé qué impulso hizo que yo saliera de mi habitación. Lo saludé justo antes que entrara a su cuarto, él dio la vuelta y me quedé sorprendido por lo excitado que se encontraba. Él cerró la puerta y yo hice lo mismo.

Media hora después bajé hasta la cocina, mi cuerpo estaba ardiendo en fuego por todo lo que se me pasaba por la mente acerca de Fernando, tomé algo de agua bien fría para tratar de bajar la calentura. Justo en ese momento se aparece Fernando diciendo que también necesitaba un poco de agua. Yo se la serví. Luego me acerqué y le di el vaso, él la toma mientras me mira fijamente. Yo hacía lo mismo. Estábamos tan cerca, cuando sentí que su mano tomó la mía e hizo que le acariciara su pecho y abdomen. Después yo seguí, por instinto y ganas, acariciando todo el resto del cuerpo. Justo en ese momento me arrodillo para conocer o más íntimo que tenía.

10 minutos después nos empezamos a besar y subimos a mi habitación. En este punto creo que no explicaré lo que pasó. La mañana siguiente despertamos abrazados. Fue algo completamente extraño, pero los dos disfrutamos el momento sin decir nada hasta que sonó su celular.

Era mi madre quien lo estaba llamado. Lo mejor del caso es que el viernes y sábado repetimos. Disfrutamos tanto el fin de semana que ninguno de los dos reprochó algo. El domingo muy temprano él se levantó de mi cama y hablamos de lo ocurrido. Llegamos al acuerdo de poder disfrutar cada vez que podamos, pero, nunca habrá nada entre los dos más allá de sexo.

Desde entonces ha pasado una semana y yo no he podido sacarme a mi padrastro de la cabeza. Fue mágico todo, pero no puedo olvidar que es el esposo de mi madre, el que más me odia por yo ser gay.

A finales de mayo cumplo la mayoría de edad. Solo espero con ansias el momento. Pensándolo bien, si antes pasaba muy poco tiempo en mi casa desde ahora hasta que me vaya pasaré mucho menos. No quiero ver a Fernando ni a mi madre. Solo quiero irme de este lugar.

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